PrensaPedagógica

Nuestros temas abarcan, filosofía, pasando por la moral y la pedagogía, hasta la ciencia y la política, sin descuidar la literatura, moda, contexto social y geográfico.

Contanos tu consigna

Contanos tu consigna
Consignas de mujeres

Marcha por la vida 03 de junio 2017

Marcha por la vida 03 de junio 2017

miércoles, 29 de febrero de 2012

LA INCREIBLE HISTORIA DE LA MONJA QUE BESO A ELVIS








 

En la última entrega de los Oscar, se pudo ver una monja caminando entre las grandes estrellas. Y no, no era ningún actor promocionando su última película, sino una auténtica monja, con una particularidad: fue la primera mujer en besar a Elvis Presley en la pantalla grande, en la película “Loving you”.
Dolores Hart era una rubia de ojos azules que muchos directores de Hollywood anhelaban como musa, pero que a sus 25 años dejó todo, incluyendo su incipiente fama, y se metió a monja.
La última vez que se le vio entre el glamour y las alfombras rojas fue en la entrega de los premios Oscar de 1959 donde fue la presentadora. Hasta que más de medio siglo después volvió a pisar la alfombra del teatro Kodak de Los Angeles, en la 84 edición del premio, el domingo pasado.
En esta ocasión no llevaba lentejuelas ni maquillaje, como en otra época, sino su hábito de madre superiora. La acompañaban por las dos directoras del documental “God is the bigger Elvis” (Dios es más grande que Elvis) que cuenta su transformación y que fue nominado para una estatuilla.
“Ha vuelto a su casa”, comentó Rebecca Cammisa, una de las directoras, mientras la madre Dolores, de 73 años, saludaba a las cámaras.
Su beso es considerado por muchos críticos como uno de los más largos de la historia del séptimo arte, aunque no por su duración en la pantalla sino por las repeticiones que les pedía el director, indica la web de BBC Mundo.
“Nos sonrojamos varias veces, así que el director cortaba la escena, pedía que nos maquillaran y volvíamos a empezar. En la pantalla sólo duró 15 segundos pero en la memoria lleva más de 55 años“, detalla la religiosa desde la abadía Reginan Laudis de Connecticut (EE.UU.), que aparece en el documental.
Hasta allí se acercaron las directoras para conocer la leyenda de la monja que besó a Elvis y que, además, es miembro con voz y voto de la Academia que entrega los Oscar.
“Nunca dejé Hollywood porque pensara que fuera un lugar de pecado. Simplemente sentí otra vocación”, detalló la monja.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...