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Consignas de mujeres

sábado, 2 de abril de 2011

¿Existen límites en el amor? ¿Cuándo amamos "poco" y cuándo "demasiado"?


En la Universidad me enseñaron que los periodistas no deben involucrarse en primera persona en las notas (ya sean de opinión o acerca de algún acontecimiento o persona/je), o simplemente, algún ensayo periodístico o en cualquiera de sus trabajos gráficos, ya que los que se dedican a "reflejar la realidad", deben hacerlo con la mayor objetividad posible. Pero en cuestiones como éstas, y al decir "éstas", me refiero a cuestiones relacionadas con temas "del corazón", como hubiesen dicho algún tiempo atrás las "revistas del corazón", es imposible no inmiscuirse hasta el punto de participar hasta protagonizar la propia nota periodística. Por lo menos, es mi caso. Adoro participar de ellas, y protagonizarlas también, ya que, gran parte de lo que escribo está coherentemente relacionado con alguna historia vivida, o algún hecho que me tocó de cerca. En este caso, convoqué a todas las musas que me inspiran para intentar de dilucidar un, (denominado por mí), Paradigma Sentimental y/o Emocional, en el cual, el AMOR, está en primer plano, y lo que se discute, sería, (en términos cuantitativos), la "cantidad" de amor necesaria para que una pareja funcione, y no llegar a la situación de tener que escuchar del otro u otra, algo así como "no estáras exagerando?", "no podés ser tan extremista", "¡estás obsesionada con el amor!" o "me asusta que me ames". Cuestiones como éstas, me llevan a pensar que "algo" está fallando, y que...(por lo que mi experiencia y entorno indican) NO SOMOS NOSOTRAS, aunque hoy una amiga cercana me ha comentado su situación y la decisión de cortar ella la relación por sentirse literalmente "casada" con su novio. Pero las excepciones son mínimas. De todas maneras para no dejarlos, una vez más, como los "malos" de la película, a manera de ejemplificación, proseguiré a mencionar ciertas actitudes, comportamientos o palabras, que le molesta al sexo opuesto al punto de acusarnos de "pesadas", "hincha hue...", "atocigadoras", etc.
Las mujeres nos caracterizamos por ser (en un gran porcentaje), mimosas, "besuqueiras", dulces, románticas, nos gusta caminar de la mano, que nos abracen, que sean caballeros, que nos besen en público, nos demuestren su amor, nos digan que nos aman todo el tiempo y sobre todo...nos encanta "depender" de ellos. Pero ¿Por qué? Porque al elegir al privilegiado que será nuestra pareja,(ya sea en forma de novio, marido, o algo liberal),no sólo elegimos a alguien a quien besar y querer, y que nos quiera, sino también buscamos un compañero: que nos escuche todo el tiempo, que esté disponible full time para nosotras, que soporte nuestro mal humor, y que nos tenga paciencia, y mucha! Pero también a veces, ese "compañero", se transforma en "mejor amigo", y aquí se va transformando en un ligero problema...dependemos de él para todo y en todo momento. Se volvió indispensable y no nos damos cuenta que lo "ahogamos", pero nuestra intención nunca va a ser mala, porque lo "amamos". Entonces, ellos reconocen estas actitudes nuestras de "atocigamiento", no como una sincera y profunda muestra de afecto sino como una persecución policial en todo lugar. Ésto lo interpretan como una "exageración" de lo que sentimos o "sobreactuación", y no como verdaderamente debería interpretarse: Una auténtica muestra de amor.
Nadie "ama demasiado". Se ama o no se ama. En el amor no hay puntos intermedios. Tampoco se "ama poco". En este último caso, lo que puede llegar a existir es una ausencia de demostración de afecto, frialdad, o carencia de lenguaje para expresar lo que uno siente... tipos como éstos abundan. Pero, a pesar de todo, no significa que el amor sea "poco", sino que no dimos con la persona que ansiabamos. Aquella que nos mime todo el tiempo, y nos demuestre con hechos que nos ama. En casos como éste, somos nosotras las que debemos sobrellevar la situación y tratar de equilibrar casi "matemáticamente", las cantidades de amor que una da al otro. Es decir, no dar más que nuestra pareja. ¿Por qué? Porque terminamos sufriendo. Por experiencia propia, descubrí que "ceder" más que el otro, no es nada positivo. Al contrario, es un desgaste de energía tal que terminamos haciendolo partícipe de toda nuestra vida, en todo sentido, y nos convertimos en una "parte" de él, o al revés, lo convertimos en parte nuestra, y nunca podremos despegar...hasta que él se despierte y nos mande a volar.

¿Existen límites en el amor? ¿Cuándo se ama "demasiado" y cuándo "poco"?

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